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Libros para viajar, sin salir de casa

diciembre 3, 2014

En Argentina había un programa de TV en el cual se invitaba a algún personaje famoso, y se le hacía una entrevista, que estaba disparada por 3 libros que el invitado tenía que elegir entre todos los que ha leído como los más importantes. La sección del programa se llamaba “3×1″ debido a que, luego de la entrevista, al invitado se le regalaba un libro de acuerdo a sus intereses y forma de ser. Interesante. A mí me encantaba, porque pienso que una persona puede ser comprendida mucho mejor a partir de sus lecturas. ¿O acaso no son los libros los que nos ejercitan la mente, nos conforman el espíritu, la ideología?

Debido a ese programa fantaseé muchas veces (y debo confesar que aún hoy a veces lo hago) con que alcanzo la fama y me invitan a participar del programa. La fama no es, sin embargo, el objeto principal de mi fantasía: sino que me entretiene la mente pensar una y otra vez qué libros elegiría… ¿Sólo tres? ¡Dios mío, es imposible! ¡Necesito por lo menos 10! . Siempre que leo un libro magistral, cuando lo termino, se me ocurre pensar “el día que vaya a 3 x 1 , tendría que llevarlo?” (sí, a veces lo pienso como algo que realmente va a suceder algún día). Pero al final, siempre me termino debatiendo entre los mismos 5 o 6 títulos que amo, y según el día o mi estado de ánimo, a aquella entrevista imaginaria llevo uno u otro.

(Les dejo un video para que vean cómo era el programa y, de paso, conozcan al tan mencionado en este blog, Martín Caparrós)

Esta confesión virtual la hago porque me he dado cuenta de dos cosas: primero, que no creo que nunca alcance la fama suficiente como para que sea interesante invitarme al programa. Y segundo que, aunque la consiguiera, el programa ya no se emite más así que tampoco podré asistir (a menos que se haga un “remake”). Por estos motivos se me ocurrió que el blog es un buen espacio para contarles a todos cuáles son esos libros que hubiera llevado al programa. Y, como además el blog no tiene más línea editorial que la propia voluntad que tengamos Rodo y yo a la hora de escribir, voy a poner más de 3 (aunque no todos los libros que amo en un solo post, mejor ir dosificando jaja).

Espero que, además de reirse un poco de mis fantasías absurdas, les den ganas de leer alguno de ellos, porque son deliciosos :)

1) Mi planta de naranja lima – José Mauro de Vasconcelos: no es mi libro favorito en el mundo. Es más, mis recuerdos sobre él son cada vez más escasos (debería volver a leerlo). Pero este libro para mí marcó un antes y un después en mi vida como lectora; fue el primer libro que me hizo llorar. Nunca antes (y muy pocas veces después) un libro me había llegado de tal manera al corazón que me hiciera llorar con ruido. Que me impidiera seguir leyendo porque las lágrimas me nublan la mirada.

Mi planta de naranja Lima

Igualito a este, amarillito y viejo, era el libro que me hizo llorar :’)

Gracias a este libro, comprendí que leer es mucho más que un simple acto de entretenimiento, sino que es también una manera de abrirse al mundo, de empatizar con “personas” (que son personajes, pero que son personas para uno) muy diferentes a nosotros pero que, a pesar de eso, pueden sentir de la misma manera. Gran hallazgo. Ojalá todo niño pudiera, mientras es niño, llorar con un libro como yo lloré con Mi planta de naranja lima.

 

 

2) La náusea – Jean Paul Sartre: este libro no sólo es de una altura intelectual y literaria sobresaliente. Para mí representó, además, la mágica sensación de ver en palabras de otro, y explicado de manera clara y perfecta, las cosas que se me pasaban por la mente y no podía explicar con las mías propias. Creo que es una lectura indispensable para todo aquel que se pregunte cosas como “¿Por qué estoy en este mundo?” “¿Qué sentido tiene lo que me rodea?” “¿Puedo ser plenamente consciente de mi existencia?”.

Por cierto vale la pena aclarar que yo lo empecé a leer varias veces desde la computadora porque en papel es difícil de conseguir (al menos lo era en Argentina cuando yo lo quería comprar). Desde la computadora me resulta casi imposible mantener una lectura continua, así que lo dejé todas las veces. Sin embargo, un día no sé por qué lo recordé y quise leerlo: algo me dijo que era el libro que tenía que leer. Así que lo busqué y lo encontré en una edición súper amarilla, hermosa, usado, con un recibo por “80 australes” dentro. Magnífico.

Una de mis frases favoritas del libro

Una de mis frases favoritas del libro

 

Evidentemente, si no lo hubiera leído en ese momento, el libro no hubiera sido lo mismo para mí. Es un libro profundo, no necesariamente de una lectura muy dinámica si no se está acostumbrado a leer “literatura filosófica”, pero si estás pasando por el momento de tu vida en que ese tipo de preguntas te vuelven loco, te mantendrá enganchado de principio a fin.

3) Hacia rutas salvajes – Jon Krakauer: bueno, imprescindible en la biblioteca de cualquier viajero.  Voy a hacer una confesión que quizá me haga ganarme mala fama entre los blogueros de viajes: no vi la película (Rodo sí que la vio, pueden perdonar el blog). Pero creo que fue porque el libro me llenó tanto, me voló de tal modo la cabeza, me cambió tanto la forma de ver el mundolas expectativas con respecto a mi vida, me dio vuelta el mapa de forma tal que ver la película me parecía redundante.

Chris Mccandless en el autobus magico

Esta foto es el Chris de la vida real, para quienes no lo conocían 🙂

El libro, además, me gusta particularmente por su estilo periodístico – literario, cuyo género, si no recuerdo mal se llama “no ficción” y que se trata de contar hechos reales usando recursos literarios, pero sin salirse nunca de la más lisa y llana realidad de los hechos. Hayan o no visto la película, el libro es absolutamente recomendable. Se lee “de un tirón” y tiene mucho archivo de los propios diarios, cartas y anotaciones de Chris Mccandless, lo cual le da ese valor agregado que te deja la piel de gallina. No se puede no leer.

4) Rayuela – Julio Cortázar: definitivamente debería estar en el primer lugar de la lista, pero no quería quemar mi mejor carta en la primera mano (timberaviejanomá). Mi libro favorito en el mundo, mi escritor favorito, mi persona favorita en el mundo (qué original Rocío). Nada, no me voy a extender mucho sobre la descripción de Rayuela porque creo que muchos de ustedes deben ser tan fans como yo, pero creo que es el libro más imprescindible en la vida de una persona. ¿Creen que exagero? Leanlo. Todo, absolutamente todo, en algún momento de tu vida te llega al alma.

Imperdible, Rayuela. Imperdible Cortázar

Imperdible, Rayuela. Imperdible Cortázar

Sólo una anécdota: quienes lo leyeron, recordarán perfectamente el capítulo en el que Oliveira va al teatro a ver una ópera bastante mediocre. Es uno de los más largos del libro, sino el más largo de todos. Pues bien, recuerdo perfectamente la primera vez que leí ese capítulo. Me habían regalado el libro para navidad, lo cual significa, en Argentina, que es verano. Yo me llevaba siempre Rayuela a la playa, y el día que llegué a ese capítulo estaba tirada en la arena leyéndolo y se me hizo sumamente pesado. Creo que hasta me salteé párrafos. Estaba de verano, estaba de vacaciones, estaba relajada y se me hacía duro concentrarme en un escenario tan desolador.

Hoy, sin embargo, después de haberlo leído muchas veces, diría que es uno de mis capítulos preferidos. Así es Rayuela, te cambia todo el tiempo la forma de mirar :) Por favor, no dejen de leerlo. Incluso aunque lo empiecen y no les guste. Les juro que en algún momento, se van a ver ante una situación, y se les va a venir Oliveira o La Maga a la cabeza.

Por hoy eso será todo. No porque no haya más  libros que recomendar, sino porque se nos acabó el tiempo de transmisión (?). Seguramente siga recomendando libros, y quizá hasta se convierta en una sección especial del blog. Por ahora soy sólo yo y mis ganas de compartir los libros que me emocionan con el mundo