Sevilla.. ¿Qué decir de esta ciudad? En primer lugar que, definitivamente, no es una ciudad para recorrer en un día… A nosotros el tiempo se nos quedó muy corto. Pero podemos darles un par de consejos sobre qué hacer si sólo tienen 24 horas para recorrerla. Por lo demás, a modo de introducción, decirles que es una ciudad hermosa.

Nosotros empezamos nuestro recorrido con un tour a través de los lugares más emblemáticos. La primera parada: la plaza España.

Agua, verde, espacio cerrado por si llueve… la plaza España lo tiene todo

Creo que si hablamos de plazas, la Plaza España es la más linda que he visto. En serio. Parece algo así como una isla, como un ecosistema propio dentro de la ciudad. Canales para navegar, puentes, espacios para la recreación, y una arquitectura soberbia. Si hubiéramos podido quedarnos unos días en Sevilla, no duden que hubiera sido nuestro lugar elegido para ir a tomar unos mates.

La construcción fue encargada para la exposición iberoamericana de 1929. Cada país debía hacer una construcción en Sevilla, y España quería destacar (sin duda lo logró). Es interesante de todas maneras ver hasta qué punto dicha exposición marcó a la ciudad, ya que hay toda una zona de pabellones donde se erigen las obras de cada país que participó (el pabellón de argentina es increíble también, a nosotros nos sorprendió).

Esa fue nuestra siguiente parada en el tour, y estuvo muy bien, sólo que en nuestro caso, como la vimos desde el bus, no tuvo tanta gracia. Les recomendamos que si van a ir a Sevilla con poco tiempo, de todos modos se tomen un rato para pasear por la zona de los pabellones, detrás de la Plaza España, porque son edificios muy lindos, y además llenos de identidad. Cada pabellón representa a un país y en algún punto también a la historia del país en ese momento. Vale la pena…

Otro punto fundamental en la visita a Sevilla es su Catedral. Además de ser imponente alberga en su seno un monumento muy interesante para todos nosotros, tanto españoles como americanos: la tumba de Cristóbal Colón. Como anécdota, es interesante rescatar que Colón, aún siendo el conquistador de América, viajó más muerto que vivo. Cinco veces se trasladaron sus restos, hasta descansar finalmente en la Catedral de Sevilla en 1899 hasta la actualidad.

Monumento que guarda los restos de Colón

Si bien nosotros somos bastante críticos, tanto con la Invasión conquista de América, como con la expulsión de los musulmanes de tierra española e imposición forzosa del catolicismo en toda la región, hay que reconocer que impacta bastante estar “frente a frente” con Colón. Nos guste más o menos, es quien marcó el punto de inflexión en la historia mundial, y algo más: fue un tipo que se animó a aventurarse más allá de lo que decían los libros, más allá de lo que imponía la lógica, que se animó a tomar otro rumbo, y que con él dio vuelta la historia del planeta para siempre. En ese sentido, me saco el sombrero en su presencia.

“Las personas que corren riesgos cambian el mundo” Robert Kiyosaki (gracias a “El futuro nunca existió” por la frase!)

Terminamos la visita diurna con una vista panorámica de la ciudad desde la Giralda, la torre más alta de Sevilla y una de las más altas de toda Europa.

Es el campanario de la Catedral, y aún conserva dos terceras partes de la original estructura árabe, excepto la torre, que es nueva, y que tiene sobre su techo una imagen que gira con el viento, que le da a la torre su nombre.

Lo que siguió fue comer en el Mercado de Triana. El barrio, está separado por el río Guadalquivir y unido a la ciudad a la altura de la Torre del Oro mediante un espectacular puente.

La torre de la Giralda de Sevilla, una de las tantas muestras de fusión entre arte musulmán y católico

El nombre de torre del Oro se le debe a que por ese punto era donde desembarcaban los barcos con el Oro y la plata procedente de las Américas.

 

Torre del Oro y Guadalquivir vistos desde el puente de Triana

En el Mercado de Triana, podrás encontrar muchos puestos tradicionales y también, tascas donde degustar un buen vino y un take away, de alguna ración que puedes comprar en los puestos del mercado. Lo que en España se conoce como “comer de sobaquillo”, en el que el bar te permite comerte comida traída de fuera (puede ser también casa) siempre que consumas la bebida.

Nos leemos pronto!