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Descubrir Cabo Polonio

abril 2, 2016

¿Puede la música inspirarte a viajar? ¿Pueden dos canciones hacer que conocer un lugar se convierta en un sueño?

En nuestro caso, como apasionados de la música, sí. Y hace poco cumplimos un gran sueño que teníamos archivado casi desde el comienzo de nuestra relación, que siempre estuvo vinculado con la música: descubrir Cabo Polonio, en Uruguay.

Después de cumplir este gran objetivo puedo decir que, a veces, encuentros casi fortuitos con cosas que inspiran pueden cambiarte la vida. En sólo dos días en Cabo Polonio descubrí muchas cosas de mí misma, de la vida que quiero, de las cosas que me hacen bien. Y todo eso se lo debo, en enorme medida, a dos temas musicales.Nada más, y nada menos. Loco, no?

La primera canción que me hizo saber que Uruguay tiene una ciudad balnearia, que es además una reserva natural y, especialmente, un remanso de paz, se llama Ríe Chinito. Pertenece a una banda sumamente terapéutica (para mí) llamada Perota Chingó, que se hizo masivamente conocida por un video grabado de manera amateur en este lugar.

Al verlo, es imposible que no surjan inmediatas ganas de descubrir Cabo Polonio. El ruido del mar como telón de fondo, el azul del océano, las casitas blancas. Ni que hablar que la canción en sí misma es especial, y que si al escucharla no te mueve un pelo, debo decirte que sos una persona rara. El video, además, transmite un muy buen ambiente, de compañerismo y sencillez que luego comprobamos inherente a la ciudad.

Acá va el video. Aconsejo tomarse cuatro minutos para disfrutarlo antes de seguir leyendo.

Apuesto a que, si hicieron lo que aconsejé antes y vieron y escucharon el video con atención, ahora también les están entrando ganas de descubrir Cabo Polonio… ¿Me equivoco?

Pero como el destino sabe mejor que vos los lugares que tenés que conocer antes de morir, no se conformó con el video de Perota Chingó y nos hizo llegar otro incentivo musical. Fue Jorge Drexler el encargado de terminar de convencernos, en un recital al que fuimos en Mar del Plata.

Durante el show, antes de tocar el tema Noctiluca, contó la historia de cómo éste había nacido. Parece ser que Drexler solía tomarse vacaciones en esta ciudad mágica llamada Cabo Polonio, en su Uruguay natal. Y resulta ser que, en las playas del lugar, a veces sucede algo que roza con la magia.

Ciertos días (luego supimos que más comúnmente durante el mes de marzo), el mar se llena de unos bichitos llamados noctilucas. Son una especie de ameba pequeña, que por la noche emana luz. Así que algunas noches es posible ver, en Cabo Polonio y en playas aledañas, el mar completamente fosforescente.

Drexler contó que hasta entonces nunca había presenciado algo así, y que el impacto de verlo le “voló la cabeza” (en argentino: que fue de una emoción extrema) y lo hizo reflexionar mucho acerca su vida. Poco después supo que iba a ser padre nuevamente, y sintió una extraña conexión entre aquella noche mágica en Cabo Polonio y la noticia de su próxima paternidad. A tal punto las relacionó, que decidió ponerle a su hijo Luca y dedicarle esta canción:

Contada en primera persona por Drexler, en medio del show, debo confesar que la anécdota tiene mucho más peso.

Así que esa noche, cuando volvimos del recital, Rodo y yo nos pusimos a leer sobre el lugar, y empezamos a descubrir Cabo Polonio. Ahí supimos que es una reserva natural, donde no hay luz eléctrica, ni edificios grandes, ni automóviles, donde no se puede llegar más que a pie o en unas 4×4 que se dedican a eso. Y quisimos ir.

Casi cuatro años después, cumplimos aquel sueño, y la verdad es que la realidad superó las expectativas. Si bien estas canciones nos habían predispuesto en su favor, nunca habíamos pensado que descubrir Cabo Polonio podría ayudarnos a entrar en un estado de absoluta paz.

descubrir cabo polonio

Cabo Polonio te regala atardeceres como este.

Lamentablemente, no vimos noctilucas durante las noches de nuestra estadía. Pero cuando me puse a repensar en la experiencia que vivimos para narrarla en este blog, no pude dejar de relacionarla con la música. Nunca antes me había puesto a pensar en el poder que puede tener una canción (o dos) para torcer tu destino, para llevarte a un lugar en el que nunca antes habías pensado en estar, para regalarte tres días maravillosamente mágicos.

A veces, cuando estoy en casa y me agarran crisis existenciales, me acuerdo de Cabo Polonio y se me pasa. Trato de recordar lo bien que me sentí esos días, e intento imitarlos de algún modo.

Sin dudas, si yo no hubiera ido a Cabo Polonio este año, sería un poco distinta. Y si no hubiera escuchado estas canciones, posiblemente no hubiera ido a cabo polonio. Ergo, si no hubiera escuchado estas canciones, sería un poco distinta.

Así que, usando el razonamiento lógico, voy a hacer una conclusión categórica que espero los haga reflexionar: la música te puede cambiar la vida.