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Rodando Caminos

El encanto de la Selva negra

Viajé a la Selva negra en Agosto de 2016 y me sorprendió por el encanto de su naturaleza salvaje y de sus pueblos tremendamente cuidados.

Y aunque soy una enamorada de la España rural, diré que los pueblecitos de Alemania son tan bonitos como en las películas que echan los Domingos por la tarde.

Realmente la gente de aquí se preocupa por engalanar, cada calle y cada farola.

Aterricé en el aeropuerto de Baden Baden, procedente de Londres. Mi hermana y su familia había acudido hasta allí con su autocaravana desde Valencia.

Viajar en autocaravana por Alemania, es una buena alternativa para hacer turismo. De hecho hay varios parkings habilitados por toda la región, donde suministrarse de electricidad y de agua.

Lo mejor después de haber estado una semana en Escocia, fue sin duda, la comida con la que me recibieron, creo que fueron las lentejas más ricas que he comido, jajaja.

Baden Baden, es un pueblo de alto nivel económico, un remanso de paz, con un balneario donde recargar las pilas.

De allí viajamos a Friburgo de Brisgovia, uno de los pueblos con más ambiente juvenil.

Me resultó muy curiosa la indumentaria típica de la región bávara con la que se visten los camareros de los restaurantes.

Los mercados diurnos, son también uno de los grandes atractivos de la ciudad.

Otra de las cosas por la que es conocida la Selva negra alemana, es por sus cascadas.

Y por la tradición relojera, muy presente en el pueblo de …….. Si te gustan los relojes de cuco aquí tienes el mejor lugar para llevarte uno de vuelta.

Como íbamos literalmente «con la casa a cuestas», solíamos comprar en los supermercados. Nos llamó la atención la máquina de reciclaje de envases de Lidl.

Por cada envase retornado, te dan una tarjeta monedero con una pequeña cantidad para que la emplees en tu compra.

Como íbamos bien cargados de botellas de agua mineral desde España, probamos a meter nuestros envases, pero ohh… parece ser que no reconoce el código de barras y no nos da ni unos centimillos.

Está bien, al menos hemos reciclado.

Gengebach, es otro de los pueblos con más encanto de la zona, a lo Hansel y Gretel. Sin duda, toda esta región parece sacada de los cuentos de los Hermanos Grim.

En la foto Coco, el hijo predilecto de la familia, que bueno poder viajar así todos juntos.